¿La primera generación construye, la segunda la disfruta y la tercera la destruye?

Ciertamente, el momento del relevo generacional es uno de los puntos más críticos para toda familia empresaria y la principal causa de desaparición de empresas familiares.

La proximidad de la sucesión de la empresa familiar, una enfermedad, un conflicto de intereses entre hermanos o hijos incubado desde hace años, la salida de personas clave, etc. Son situaciones que pueden hacernos ver que el futuro de nuestra empresa y de nuestra familia no va ser tan tranquilo e idílico como imaginábamos.

Ante estas situaciones, no hay soluciones milagrosas. En la mayoría de los casos, el protocolo no suele ser la primera herramienta recomendable. El protocolo familiar es un instrumento de cierre de un proceso de ajuste y puesta a punto de familia y empresa. Es una consecuencia.

Antes de empezar…

  • ¿Está la empresa debidamente gobernada y dirigida o hay luchas de poder?
  • ¿Es el clima laboral adecuado?
  • ¿Tenemos plan general o una estrategia por simple que sea? ¿Es conocido por toda la organización o está solo en la cabeza del director general?
  • ¿Falta el dinero?
  • ¿La persona que dirige está apagando fuegos o es dueña de su agenda?
  • ¿La familia habla de manera ordenada de los aspectos importante de la empresa, o cuando lo hace, es motivo de conflicto?
  • ¿Hay hijos o familiares incorporados a la empresa de manera improvisada o forzada, poco preparados o que no desarrollan su labor como debieran?
  • ¿Tenemos un patrimonio ordenado, protegido y con los mínimos riesgos?
  • ¿Recibe la familia información periódica y veraz acera de empresa?
  • ¿El empresario debería haberse retirado ya pero, con o sin motivo, no da paso a la siguiente generación?
  • Hay hermanos que sienten que están injustamente tratados frente a otros.
  • La familia no siente que unidos vayan a estar mejor y no están dispuestos a comprometerse o esforzarse para cambiar la situación.

No es posible atender todas las necesidades y todos los problemas a la vez. Es necesario analizar, priorizar y actuar.

Lo primero que la familia empresaria necesita es un dialogo profundo y ordenado que de lugar a un PLAN GLOBAL FAMILIA-EMPRESA en el que se identifiquen y consensúen los retos, las prioridades y la forma en que se va a abordar la sucesión empresarial. Y a partir de ahí, a trabajar.

En Japón Matarí llevamos muchos años acompañando a empresas familiares en este proceso. Y lo hacemos poniendo el foco en los 4 pilares que creemos que deben sustentar a una empresa familiar de éxito:

  1. Familia: las personas son el activo más importante y la familia un garante de continuidad y sentido de trascendencia.
  2. Empresa: la empresa debe unir a la familia empresaria.
  3. Patrimonio: el buen patrimonio da paz y plenitud.
  4. Iniciativa: la iniciativa y la innovación deben ser motores de sostenibilidad en el largo plazo.

Soluciones y herramientas

  • Protocolo familiar

  • Pactos de familia

  • Política laboral

  • Configuración patrimonial

  • Mediación y resolución de conflictos

  • Acompañamiento en la selección, formación y preparación del equipo sucesor.

  • Acompañamiento de la generación saliente en la planificación de su nueva etapa.

  • Creación o revisión de los gobierno corporativo: consejo de familia, consejo de administración y asamblea familiar

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