Juan López Zapata es gerente en Instalaciones Técnicas L. Zapata, S.L. (en adelante, ITZ), una de las empresas familiares a las que le ofrecemos nuestro servicio de consultoría. Hoy comparte su propia experiencia al trabajar con nosotros.

Japón Matarí: Cuéntanos, ¿cuál es el origen de vuestro negocio?

Juan López, ITZ: Iniciamos nuestro camino en 2.002 como escisión de la empresa familiar principal, dedicada a la construcción metálica y a los moldes para prefabricados de hormigón, fundada hace 26 años por D. Antonio López, mi padre, que como consecuencia de la crisis en 2.011, tuvo que cerrar al tener  impagados incobrables, haber descendido las ventas y al estar muy vinculada al sector de la construcción.

ITZ, evolucionó en las actividades de construcción metálica y cerrajería técnica, se especializó en todo lo relacionado con la seguridad física, adaptándose a las necesidades de los clientes, generando sinergias y colaboraciones relevantes a nivel nacional con grandes marcas y empresas.

Actualmente, nuestras líneas de negocio son dos:

  • La construcción metálica, con integración de soluciones constructivas avanzadas
  • La cerrajería técnica de alta seguridad en relación a amaestramientos, planes de cierre, llaves maestras, etc…

Japón Matarí: ¿Por qué os surgió la necesidad de trabajar con nosotros?

Juan López, ITZ: Tuvimos un momento de crisis en el que desaparecieron clientes importantes y descendió el volumen de facturación, lo que llegó a provocar algunas tensiones familiares que nos hicieron darnos cuenta que necesitábamos la ayuda externa de un experto.

Japón Matarí: ¿Qué hicimos?

Juan López, ITZ: Lo primero fue un análisis a fondo y diagnóstico de la situación, a partir del cual se identificaron y priorizaron los retos a abordar y comenzamos a trabajar en esa dirección.

Japón Matarí: ¿Cómo te sientes después de trabajar con nosotros?

Juan López, ITZ: A nivel empresarial, todos conocemos nuestros retos y tareas, tenemos objetivos comerciales e internos, poco a poco recuperamos margen de maniobra.  A nivel familiar, hemos bajado las armas, podemos establecer nuevas relaciones, ya no hablamos del conflicto, más bien de los nuevos retos. A nivel patrimonial, tenemos nuestra deuda bajo control, incluso hemos conseguido financiación adicional. Tomamos decisiones consensuadas.  A nivel personal, vivo más tranquilo, ya no me dedico a apagar fuegos, creo que esto es lo más importante que hemos aprendido, a trabajar con sistemática y orden, me siento más satisfecho.

Japón Matarí: Por último, ¿qué recomendarías a otros empresarios familiares que se estén planteando la necesidad de buscar asesoramiento?

Juan López, ITZ: Mi recomendación es que no intentes hacerlo siempre todo tú solo. Ante la duda, busca ayuda y no esperes, el tiempo es fundamental. Déjate ayudar y ponte a trabajar. Desde dentro del problema: “Los árboles no te dejan ver el bosque”. Esto no es fácil ni rápido, es una carrera de fondo.

Japón Matarí, consultores de empresas familiares.