septiembre 2020

Cómo preparar tu empresa familiar para la siguiente crisis

Por |septiembre 14th, 2020|Categorías: Área Empredimiento, Área Empresas, General|

Sabemos que la mayoría de las familias empresarias están centradas ahora en salir de la actual crisis del COVID.

Y lo sabemos por propia experiencia, la mayor parte del trabajo que hacemos con nuestros clientes estos meses está encuadrado en lo que podríamos llamar el modo de supervivencia.

Buscar formas de reducir costes, optimizar las cadenas de aprovisionamiento, preparar escenarios…

Pero fíjate que decimos “la mayor parte del trabajo con nuestros clientes “ y no todo. Porque algunos ya saben como van a salir de la actual crisis.

Seguro que te preguntas cómo puede ser esto posible, ni siquiera sabemos a qué altura de la crisis actual estamos, cómo va a evolucionar la economía en los próximos meses, qué va pasar con el mercado, cómo va a cambiar el consumo, etc.

Pues verás, como con todo en la vida hay un poquito de suerte. En este caso la suerte consiste en que tu sector no sea uno de los más afectados.

Pero aún con eso hay mejores prácticas, cosas que se hicieron cuando la situación era más plácida y permitió a estas empresas estar hoy en una situación envidiable.

La de estar casi seguros de que van a poder superar esta crisis.

La gestión del patrimonio como palanca de supervivencia

Como en su día escribimos en este artículo, toda empresa familiar debe dedicarse a construir un patrimonio familiar de calidad.

La simple frase anterior encierra un par de acciones muy importantes, vayamos por partes.

Lo primero es el reconocimiento de la necesidad de establecer una capacidad de gestión patrimonial. Este es el primer gran paso que hay que dar y que lleva implícito el reconocimiento de que no es lo mismo gestionar una empresa que gestionar un patrimonio.

Las habilidades necesarias son distintas y puede que hasta contrapuestas, cuando el patrimonio alcanza un volumen significativo es imperativo establecer una unidad para su gestión que normalmente será independiente, o al menos separada, de la gestión puramente empresarial.

Este será un paso muy relevante que toda familia empresaria debe acometer en el momento adecuado.

Pero, ¿de qué forma ayuda la gestión patrimonial a la supervivencia de la empresa en caso de crisis?

Ahí es cuando entra la segunda parte de la que habíamos hablado: es necesario construir un patrimonio familiar de calidad.

Eso significa que debe responder a las necesidades de la familia empresaria que lo gestiona. Estas necesidades normalmente van orientadas a la consecución de la paz y armonía familiares mediante objetivos compartidos y consensuados por todo el grupo familiar relevante.

Pero no se trata de “repartir el dinero” sino de gestionar, tener un sistema de toma de decisiones y de creación de objetivos entre los que tenemos que añadir la creación de un fondo que nos permita un margen de maniobra cuando las cosas vienen mal dadas.

La diversificación, la gran olvidada en la empresa familiar

Esta es la segunda palanca de la que nos gustaría hablar hoy. La tendencia natural en la empresa familiar es mantener el modelo de negocio que ha llevado al éxito a la familia empresaria.

Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?

Parece obvio, pero no lo es tanto.

Las cosas van bien hasta que dejan de ir bien, y es en los momentos de bonanza cuando más tiempo tenemos que dedicar al pensamiento estratégico. La creación de nuevas líneas de negocio es el mejor movimiento defensivo que podemos hacer.

Así disminuimos el riesgo en periodos de crisis, obviamente puede pasar que todas nuestras líneas de negocio se vean afectadas por una determinada crisis pero convendrás en que es menos probable que si solo contamos con una.

Hay varias formas de diversificar, puede ser algo que incluimos en nuestro plan estratégico o podemos utilizar un arma para el que las empresas familiares están especialmente bien posicionadas:

El intraemprendimiento.

Es la oportunidad para que las siguientes generaciones demuestren su valía, todos sabemos que emprender es difícil pero hacerlo desde el seno de una familia empresaria lo hace un poquito más fácil.

Por el colchón económico con el que los “intraemprendedores” pueden contar, pero también por la estructura que la empresa familiar le puede dar y los conocimientos disponibles en distintas áreas de la empresa.

Conclusión

La mayoría estamos maniobrando a la defensiva, la crisis nos ha obligado porque ha llegado de forma totalmente inesperada y con una profundidad importante.

El mensaje que te traemos tiene dos caras: hay una enseñanza que teníamos olvidada y a la que no está de más prestar atención. Las crisis se presentan de manera cíclica.

Superaremos esta, unos mejor y otros peor. A los que sobrevivan les llegará después un periodo de crecimiento y ahí llega la segunda cara de nuestro mensaje.

Cuando las cosas van bien es muy fácil olvidar que antes han ido mal y que es muy probable que después vuelvan a ir mal. Los momentos de crecimiento son los mejores para prepararse para los malos momentos que sin duda llegarán.

Y quizá entonces te acuerdes de este artículo y utilices alguna de las palancas que te proponemos para preparar tu empresa familiar para la siguiente crisis.

diciembre 2019

Beneficios del intraemprendimiento en la Empresa Familiar

Por |diciembre 9th, 2019|Categorías: Área Empredimiento, Formación|

Beneficios del intraemprendimiento en la Empresa Familiar

El fundador de la empresa fue un emprendedor.

Esta es una verdad absoluta en la empresa familiar aunque luego las cosas van cambiando. Con el tiempo todo evoluciona, se profesionaliza la empresa y se gestiona por procesos. Se buscan y establecen formas de mejorar la productividad.

Y todo esto tiene mucho sentido, hay que hacer lo que sea necesario para adaptar la empresa a su entorno y a su etapa actual de desarrollo. Lo que ocurre es que en el mundo de hoy estamos viendo como la velocidad del cambio se acelera, la transformación se convierte en una constante y surgen nuevos competidores de debajo de las piedras.

A veces adaptarse no es suficiente y se vuelve a mirar hacia el emprendimiento como una herramienta que puede ser útil para afrontar estos retos transformacionales.

Y tiene sentido, de hecho casi se ha convertido en una tendencia hasta el punto de que muchas grandes empresas han establecido programas de intraemprendimiento. Se espera que los empleados sean capaces de aportar valor dándoles los medios para desarrollar nuevas ideas de negocio o ideas que mejoren diferentes aspectos del negocio en el seno de la empresa.

La empresa familiar parte de un emprendimiento como hemos dicho, dependiendo de su estado actual tendrá más o menos viva esa cultura emprendedora que había al principio pero desde luego siempre estará, como mínimo, latente.

Y hay buenas razones para despertarla.

¿Qué es el intraemprendimiento?

Lo podemos definir como una práctica que establece las condiciones adecuadas para que empleados, departamentos o grupos de trabajo en una empresa desarrollen soluciones innovadoras a los retos de la empresa en la forma de nuevos, o modificados, productos o servicios e incluso modificaciones al modelo de negocio.

El intraemprendimiento o el emprendimiento como herramienta de desarrollo

Uno de los mayores retos a los que se enfrenta la empresa familiar es el relevo generacional. Conseguir que al menos uno de los miembros de la familia esté preparado para asumir la dirección de la empresa cuando llegue el momento es un problema que quita el sueño a más de un fundador o propietario.

En este sentido el intraemprendimiento ofrece una vía de desarrollo estupenda. Es una de las mejores escuelas que se pueden encontrar ya que la persona que se ponga a cargo de cualquier iniciativa emprendedora dentro de la empresa familiar se va a tener que enfrentar a situaciones que le curtirán y le enseñarán cómo resolver problemas reales de establecimiento y gestión de negocios.

Intraemprender incluye la creatividad necesaria para desarrollar una idea que ayude a solucionar problemas productivos, de gestión, de soporte o administrativos de la empresa. E incluso va más allá porque ideas hay muchas pero la diferencia suele estar en la capacidad de implementarla y ejecutarla con éxito.

Emprendimiento como herramienta de desarrollo

Las personas a cargo del intraemprendimiento tendrán que desarrollar la habilidad de crear un plan de negocio, conseguir los fondos necesarios, construir el equipo, conseguir recursos y finalmente implementar. En resumen, una excelente escuela.

Por otro lado se puede optar por el emprendimiento puro en el que se van a experimentar los mismos retos pero sin el paraguas de la empresa familiar. Esto tiene sus ventajas e inconvenientes pero al final puede ser una opción recomendable para conseguir el objetivo de desarrollo personal aunque por supuesto los beneficios a corto plazo para la empresa familiar son más limitados.

Transformación e intraemprendimiento

Hemos tocado de pasada el entorno en el que nos movemos, la transformación digital empieza dejar de ser una opción e incluso se viene avisando de que es una necesidad imperiosa. “Transformarse o morir” nos dicen.

Dependiendo del sector  esta necesidad será más o menos acuciante. Aquellos sectores donde la experiencia de usuario juegue un papel más importante están más sujetos a la entrada de nuevos modelos de negocio con el potencial de cambiar la experiencia de los usuarios y llevarse una buena cuota de mercado.

Lo mismo podríamos decir de aquellos sectores en los que la tecnología y la innovación son una parte importante de la cadena de valor y seguro que hay algunos casos más.

Los modelos de negocio tradicionales parecen estar indefensos frente a estas situaciones, aquí es donde el intraemprendimiento puede resultar útil y acudir en ayuda del empresario familiar.

Siempre se ha dicho aquello de que la mejor defensa es un buen ataque. En este caso el ataque consiste en establecer iniciativas de intraemprendimiento que apunten hacia nuestros puntos débiles y encuentren nuevas formas de hacer las cosas.

No hay por qué resignarse a esperar que las amenaza aparezcan en la forma de competidores innovadores. La empresa familiar cuenta con los recursos humanos, el talento y la cultura necesarias para cultivar iniciativas emprendedoras o intraemprendedoras que contribuyan a mejorar la empresa y al desarrollo del talento interno.

Si te gusta lo que lees y te preguntas qué puedes hacer para fomentar el intraemprendimiento en tu empresa no dudes en contactarnos sin ningún compromiso. Te podemos dar algunas ideas para que al menos sepas por dónde empezar.

mayo 2019

¿Por qué es importante tener un plan estratégico en la empresa familiar?

Por |mayo 29th, 2019|Categorías: Área Empredimiento, Área Empresas, Área Patrimonial|

¿Por qué es importante tener un plan estratégico en la empresa familiar?

Un plan te marca el camino para pasar de una situación A a una situación B. Si además te dice cómo hacerlo por el camino más eficiente se convierte en un plan estratégico.

Así que su necesidad parece bastante obvia, según la definición que hemos hecho no podrás conseguir tus objetivos sin él.

Pero, ¿cómo consiguió el fundador de la empresa hacer todo lo que hizo?, ¿tenía un plan estratégico o era simplemente un genio que no lo necesitaba porque su “don” especial le permitía acertar siempre?

¿Es que antes no hacían falta y ahora sí?

 

La complejidad del plan estratégico en la empresa familiar depende de su grado de madurez

No es lo mismo una empresa familiar de primera generación en sus primeros años de actividad con pocos o ningún empleado, que una que está en segunda, tercera o cuarta generación y ya ha conseguido hacer crecer la empresa. Probablemente hasta tenga una estructura considerable.la complejidad del plan estrategico depende de la madurez de la empresa

El plan estratégico de una de las primeras, las de primera generación, existe. El fundador (el emprendedor en ese momento) tiene un plan en su cabeza, ha tenido una idea de negocio y la está desarrollando, conoce las estrategias que ha de poner en práctica y las implementa día a día.

Vamos a llamar Enrique a ese emprendedor, es más fácil hablar de él si le damos un nombre y además se lo merece, ¡es un luchador nato!

Enrique no necesita plasmar su plan en papel, una de sus grandes ventajas competitivas es la flexibilidad. Es capaz de cambiar su rumbo en una tarde si se convence de que necesita hacerlo.

Tiene control total sobre las estrategias y tácticas que debe seguir para conseguir su objetivo. Es persistente, se equivoca mucho y corrige más.

Con el tiempo Enrique acierta más que falla y consigue hacer crecer la empresa. Tiene que involucrar a más personas, la complejidad aumenta y, de repente, la flexibilidad decrece. La capacidad de ejecución de su empresa ya no solo depende de él, hay otras personas que ejecutan y se da cuenta de que los cambios ya no son tan fáciles de implementar como antes.

Él mismo está cambiando, ya no es un emprendedor unipersonal tratando de sacar adelante lo que hoy se llamaría una startup. Está convirtiéndose en un empresario que tiene que gestionar unos recursos para conseguir sus objetivos. Las cosas a su alrededor se hacen más y más complejas.

Para no añadir más suspense te diré que, al final, Enrique tuvo éxito, consiguió hacer crecer su empresa, convertirla en algo grande que da trabajo a bastantes personas y que le permite disfrutar de un patrimonio que gestiona de manera brillante.

No solo ha conseguido el éxito empresarial, también convirtió su startup en una empresa familiar que hoy está en su segunda generación. Su familia se ha integrado en la gestión y ejecución de la empresa a distintos niveles mientras él disfruta de un merecido retiro.

El plan estratégico de Enrique

¿Pero qué fue lo que consiguió que Enrique diera el salto? Le dejamos con un problema serio de ejecución y unos años más tarde parece haber conseguido casi todo lo que se proponía.

Bien, esto es lo que pasó:

Cuando vio que las cosas en su startup se empezaban a complicar Enrique supo buscar ayuda. A pesar de su necesario individualismo e iniciativa siempre fue capaz de entender cuando se enfrentaba a problemas para los que no tenía la suficiente experiencia.

Así que eso fue lo que hizo, habló con amigos y conocidos sobre su problema, la solución no era obvia pero supo articular la situación de forma clara de esta manera:

Empresario familiarSu pregunta era: ¿cómo consigo alcanzar mis objetivos de empresa si las personas que trabajan conmigo no parecen capaces de hacerlo y no tengo todos los recursos que necesito?

Enrique tenía los mimbres necesario: tenía objetivos claros (algo que no siempre pasa) y disponía de los talentos y capacidades de personas dispuestas a aportar su energía y buen hacer.

Discutiendo el problema con distintas personas cayó en la cuenta de que lo que necesitaba era poner en limpio su plan estratégico, ese que Enrique siempre había tenido en la cabeza pero no había salido de allí. Y no solo eso, también necesitaba discutirlo con sus colaboradores, hacerles partícipes de él, consensuarlo con ellos para que sus objetivos se convirtiesen en objetivos conocidos y comunes a todos los miembros de su empresa.

Y se puso a ello, tuvieron varias sesiones y el plan no solo salió de la cabeza de Enrique sino que se mejoró y amplió. Ahora tenían una visión y una misión compartidas así como objetivos comunes que sabían cómo alcanzar.

Si las circunstancias hacían necesario un cambio en la estrategia de la empresa se reunían para discutirlo y encontrar la mejor forma de hacer frente a la nueva situación. Todo iba bien.

Nuevos retos y cómo afrontarlos: expandiendo el plan estratégico en la empresa familiar

Con el tiempo el plan estratégico se iba quedando corto. Enrique seguía su camino vital y llegó un momento en el que no solo estaba su empresa sino que también la familia empezaba a formar parte integrante de ella. Para gestionar esa integración y seguir teniendo una empresa competitiva se hacía necesaria alguna forma de gobierno que no tenía.

Además el patrimonio de la empresa crecía. Eso era una buena noticia pero no dejaba de ser una encrucijada más a la que Enrique se debía enfrentar. Ahora tenía también que gestionar su patrimonio y asegurar de que se convertía en un recurso más no en una fuente de conflictos.

Así que Enrique volvió a hacer aquello que siempre le había funcionado. Volvió a hablar con gente experta en situaciones como la suya. Era la primera vez que él se enfrentaba a problemas de este tipo pero estaba seguro de que su problema no era único.

Encontró a las personas adecuadas y le hicieron ver que lo que ahora tenía por delante no era solo la gestión de una empresa sino la gestión de un sistema, algo muy intrincado que necesitaba un tipo de gestión diferente porque estaba compuesto de tres elementos, cada uno con su idiosincrasia propia pero que interrelacionan entre sí para producir, o no, resultados.

El sistema compuesto por la familia, la empresa y el patrimonio.

Así que su plan estratégico evolucionó, pasó de ser un plan que cubría solo las necesidades de su empresa para englobar también las de su familia, las de su patrimonio y la relaciones cada vez más complicadas que brotaban entre ellos.

Como ya sabes Enrique lo consiguió. Estableció un plan integral familia – empresa – patrimonio que además tenía en cuenta cómo ejecutar una sucesión exitosa.

 

Conclusión

Cada empresa familiar y cada familia empresaria está en un momento determinado de su desarrollo con necesidades de planificación distintas.

El plan estratégico es siempre necesario, su grado de complejidad, de visibilidad y la cantidad de áreas a incluir crecen a la vez que crece la complejidad de la empresa, su grado de integración con la familia y su patrimonio.

La clave es saber encontrar el  apoyo de expertos que te aconsejen sobre lo que necesitas en cada momento. Es muy difícil tener una visión global cuando estás involucrado en la gestión del día a día y la ayuda de personas que ya se han enfrentado a situaciones similares es fundamental.

 

abril 2018

Quiero montar un negocio, ¿por dónde empiezo?

Por |abril 25th, 2018|Categorías: Área Empredimiento|Etiquetas: , , , |

Tengo una idea y quiero montar un negocio, ¿por dónde tengo que empezar? ¿Qué es lo más importante? ¿Cuál son mis prioridades?

Aunque la tasa de emprendimiento en nuestro país ha crecido en los últimos años (5,7% en la actualidad), sigue estando por debajo de la media europea (7,8%).

Consideraciones antes de montar un negocio

Hay que tener en cuenta algunas consideraciones antes de lanzarse a emprender un proyecto.

Primero, hay que concienciarse que «los pelotazos”, esas ideas de negocio que consiguen éxito y beneficios rápidamente, no existen, por lo que hay que asumir que el camino para que el proyecto salga adelante será largo y duro.

En segundo lugar, debemos saber que con tener una buena idea no basta, ¿cuántas buenas ideas han quedado en el olvido sin que nadie las desarrolle? ¿Cuántas se han intentado desarrollar y después no han llegado a nada?

No hay una fórmula mágica que haga que montar un negocio sea garantía de éxito, pero sí hay algunas claves prioritarias que debemos tener muy en cuenta si queremos tener más posibilidades:

1. Plan de negocio

Desarrollar un plan de negocio es fundamental y hay que darle la importancia que tiene. Además, es aconsejable hacerlo uno mismo, no subcontratarlo.

El plan de negocio va a medir las fortalezas y debilidades, así como las amenazas y oportunidades, que nos orientará sobre cuál es la situación del mercado, quiénes son nuestros clientes potenciales y primeros adoptantes, cuáles son las barreras de entrada y de salida, etc. En definitiva, un plan de negocio bien hecho te ayuda a cometer menos errores y a descubrir cuándo y cómo acceder al mercado.

Gracias al plan de negocio seremos capaces de reflexionar sobre cuestiones fundamentales: ¿Qué ofrecemos? ¿Qué valor nos hace diferencial? ¿Qué necesidades de clientes satisfacemos?…

2. Financiación vs Equipo de gestión

¿Qué es más importante, inyectar dinero a tu proyecto o rodearte de un equipo de gestión que haga de una idea un proyecto de futuro? Evidentemente, la financiación es el cuello de botella más común en las startups que comienzan, pero tampoco se trata de la solución definitiva. De hecho, muchas empresas se ven obligadas a abandonar su proyecto después de no haber obtenido rendimiento del mismo.

Nuestra experiencia ayudando a empresas que están comenzando, nos confirma que la formación de un buen equipo de gestión que se complemente y tenga los conocimientos necesarios sobre el mundo empresarial hace que pequeños proyectos tengan un crecimiento constante y seguro.

3. Objetivos

Hay que marcarse unos objetivos claros, alcanzables y medibles, estos objetivos se definen en todas las áreas del proyecto y nos hacen tener una motivación al ver cómo se van cumpliendo, al mismo tiempo que asentamos la empresa con los cimientos anteriormente mencionados.

Es el momento de emprender sin miedo al fracaso, sabiendo que trabajando duro y rodeados del equipo adecuado podremos alcanzar nuestras metas.

David Prada

Financiero & Comercial en Japón Matarí

 

 

 

 

 

Empresas Familiares: Las trabas para emprender un negocio

Por |abril 16th, 2018|Categorías: Área Empredimiento, Economía de empresa|Etiquetas: , , |

A menudo, en conversaciones con clientes de empresas familiares de todo tipo de sectores, me han comentado lo difícil que es emprender un negocio, todas las dificultades que se deben pasar y los riesgos que se corren en ellos, todos de diversa índole.

Pero, además, la queja mas amarga reside en la cada vez mayor regulación, trabas administrativas que se suman a todo lo expuesto anteriormente.

Midiendo regulaciones para emprender un negocio

Desde 2005 existe un análisis que se realiza por el Banco Mundial anualmente y que mide las regulaciones para hacer negocios en 190 países del mundo, elaborando posteriormente un ranking, el ya conocido como el Ranking Doing Business.

En el estudio se maneja un concepto clave que es la Distancia a la Frontera (DTF), que muestra la distancia de una economía a la frontera de mejor desempeño, siendo 100 el mejor indicador y 0 el rendimiento más bajo.

España obtiene un DTF global de 77,02, situándonos en el puesto 28 de la clasificación mundial, y prácticamente igualados con la media de la OCDE. Pero si entramos en detalles, vemos que ciertos factores pueden suponer un problema añadido a las empresas familiares en cuanto que afectan en mayor proporción su capacidad para hacer negocios.

trabas administrativas empresas familiares

Fuente: doingbusiness.org

Por ejemplo, la DTF de España en cuanto a obtención de crédito es de 60, situándonos en el puesto 68 de la clasificación. Y es un factor que complica y mucho la capacidad de crecimiento sobre todo de las pequeñas empresas, y supone para las empresas familiares la asunción de riesgos patrimoniales excesivos.

trabas administrativas empresas familiares

Fuente: doingbusiness.org

Si miramos el índice de Apertura de un negocio, obtenemos una DTF de 86,65 y nos situamos en el puesto 86 de la clasificación. Un factor de riesgo que es importante debido a la necesidad de flexibilidad que necesita un negocio recién iniciado, y que dificulta el duro camino que tiene por delante.

trabas administrativas empresas familiares

Fuente: doingbusiness.org

En modo de conclusión, siempre es recomendable hacer un análisis del entorno en el que vamos a emprender un negocio, teniendo en cuenta tanto las variables de mercado como las macroeconómicas. Las dificultades que se nos presentan son el reto a superar y dándole el enfoque necesario y un plan de acción adecuado pueden suponer una ventaja a la hora de establecer barreras de entrada a la competencia.

Para más información: doingbusiness.org

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Luis Borrajo

Responsable Área Financiera en Japón Matarí

 

 

noviembre 2015

La Iniciativa es el Motor de la PYME familiar

Por |noviembre 18th, 2015|Categorías: Área Empredimiento, Área Empresas|Etiquetas: , , , , , |

En posts anteriores os hemos hablado de los 4 pilares de las pymes familiares, y os explicábamos al detalle en qué consistían tres de ellos, la familia, la empresa y el patrimonio.

Hoy queremos tratar el último pilar, no por ello menos importante: la iniciativa, la capacidad de identificar oportunidades y emprender proyectos movilizando a las personas y los recursos, es la semilla y el motor interno de la PYME Familiar.

La iniciativa está muy asociada al fundador o primera generación de la empresa familiar. Que partiendo de la nada, con muy pocos recursos, con mucha visión y más determinación y esfuerzo consigue superar dificultades y construir un entramado de logros en el que involucra familia, empresa y patrimonio.

Cuando falta la iniciativa adecuada, o aunque exista no se la reconoce y se la potencia, la PYME Familiar inicia su declive. Porque faltará la energía y el talento para identificar y abordar los retos propios a los que tiene que enfrentarse cualquier empresa, pero mucho más una PYME Familiar.

La iniciativa significa:

  • Identificar oportunidades pero también actuar para convertirlas en una realidad. Tener el talento, la preparación y la actitud para llegar a convertir una idea en un resultado real.
  • Ser referencia y movilizar a las personas. Capacidad de liderazgo.
  • Significa ser motor en el día a día. Dar y exigir. Medir. Tener ánimo ante los fracasos y entenderlos como parte de un camino que no es fácil ni inmediato. Pensar en largo y actuar en corto.
  • Significa ser lazo de unión.

La iniciativa y el emprendimiento hoy están de moda en el mundo entero. Estamos asistiendo a un cambio de paradigma en el que cada ser humano va a tener un espacio para tener sus propias ideas y llevarlas cabo. Es una realidad. Los gobiernos y los capitales de inversión están orientando sus acciones hacia este movimiento. Ayudando a mucha gente que quiere iniciar su proyecto o idea desde cero.

Hay toda una cultura que se está creando entorno al emprendimiento: metodología, herramientas, foros, comunidades. Internet está en el centro de todo esto. Y se está generando mucho valor y riqueza a nivel mundial con este enfoque.

¿Cuanta ventaja no tendría en este contexto una PYME Familiar? Habiendo nacido de una semilla de iniciativa y contando ya con una estructura de empresa y un patrimonio y una familia que la reconoce, la apoya y estimula. Nadie como una PYME Familiar está en mejores condiciones para competir en el entorno actual.

Por todo ello, desde este cuarto pilar nos proponemos ayudar a las personas que conforman las PYMES Familiares de nuestro entorno a:

  • Estimular su capacidad de iniciativa y emprendimiento.
  • Mostrar la capacidad de generar oportunidades que el entorno actual mundial ofrece.
  • Aplicar metodologías y herramientas de emprendimiento actuales.

agosto 2015

Emprendimiento y Empresa Familiar

Por |agosto 24th, 2015|Categorías: Área Empredimiento|Etiquetas: , , , |

El emprendimiento, ¿está de moda o es una necesidad?

Las nuevas generaciones no se conforman con tener que vivir una eterna diáspora, y aunque la globalización es un hecho, también es un hecho la atracción de las propias raíces.

Emprender por tanto es una salida casi automática a una situación de ausencia de oportunidades de desarrollo profesional.

Además es una salida que está siendo fomentada y apoyada por:

  • Las Administraciones. Como vía para reconstruir tejido empresarial y crear puestos de trabajo, aparte de otros fines políticos.
  • Por Capital Inversor que quiere diversificar su cartera ante el peligro de lo inmobiliario y lo poco atractivo de lo monetario.
  • Grupos de entidades, asociaciones, instituciones que desde la responsabilidad social promueven e impulsan de diversa manera el emprendimiento, la iniciativa y la innovación.

Pero no es una salida fácil en absoluto. Todo lo contrario.

Las historias de éxito que podamos encontrar están forjadas sobre tiempo, dinero, esfuerzo, preparación, formación, talento, errores (por no decir fracasos), vuelta a empezar, abandonos, conflictos entre amigos y socios, ideas, búsqueda de todo tipo de recursos: ayuda económica, ubicación, equipo, apoyo en gestión,…

En los primeros pasos hay que contar con la fe y el cariño de las 3F (family, friends and fools) y a partir de ahí construir desde cero sobre una ilusión y un esfuerzo sin medidas: concretar ideas, desarrollar prototipos, captar nuevos clientes, más financiación, ventas con cuentagotas, años donde se planeaban meses…

Las ayudas que se ofrecen no siempre son las más adecuadas. La cultura empresarial y la iniciativa no se suplen sólo con ilusión ni con formación ni con financiación. La experiencia es vital. A emprender se aprende emprendiendo.

Esta es una realidad palpable en nuestro entorno. Participamos activamente con instituciones y en varios casos de emprendimiento y conocemos de primera mano esta situación.

Por otro lado tenemos a pequeñas empresas familiares, asentadas pero con modelos de negocio maduros o caducos (y más después de la crisis), en etapas de pre-sucesión, con problemas derivados en última instancia de la inercia o del inmovilismo.

El motor de una pyme familiar es la iniciativa, y si desaparece o se debilita, la empresa comienza su declive. Esta situación también la estamos viviendo en primera persona, y lamentablemente es una realidad endémica.

Pero esas PYMES Familiares tienen algo muy valioso: recorrido, experiencia. Cartera de clientes (actuales e históricos), instalaciones, proveedores, contactos, equipo más o menos profesional pero curtido en mil batallas, valores, mayor o menor capacidad de inversión o de crédito, reputación e imagen de marca…

No hay que entrar en más explicaciones para comprender el tremendo efecto sinérgico que puede producirse cuando la carencia de uno es la fortaleza del otro y viceversa. No hay que explicar el ahorro de esfuerzo y el rendimiento que podría desprenderse de una buena asociación de ambas.

Ni que decir tiene que los casos de éxito redundarían en nuestro entorno, a nivel humano y económico, y no en fondos de inversión que no sabemos hacia donde acaban derivándose.

¿Y qué hacer para provocar este casamiento entre iniciativa y experiencia?

Hay un evidente problema de comunicación y de desencuentro. Están conviviendo en el mismo espacio pero espalda con espalda. Hablan distintos idiomas.

Necesitamos intérpretes, mediadores. Agentes que conociendo y comprendiendo a ambas partes hagan de “alcahuetes del emprendimiento” y junten el hambre con las ganas de comer.

Emprendimiento + Pyme Familiar + Impulsores

En Japón Matarí estamos en este empeño. Toda ayuda es poca y nadie va a venir a darnos nada. Mucho menos cuando lo que necesitamos lo tenemos ya en casa.

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