Las empresas familiares conforman buena parte del tejido empresarial de España y son un motor importante en la creación de empleo. Se consolidan año tras año y dada la importancia que representan para la sociedad, sobre ellas recaen una serie de responsabilidades como son, entre otras -y teniendo en cuenta el escenario empresarial actual-, la innovación y la digitalización.

Hace unos meses os compartíamos un artículo sobre la aceptación, y es que el primer paso que debemos dar frente a la situación que vivimos es aceptar que necesitamos adaptarnos para abrazar las oportunidades que se nos plantean.

A menudo nos planteamos, ¿qué tiene de característico la empresa familiar? Las empresas familiares tienen una visión compartida por varios miembros con vocaciones familiares, son flexibles y además de compartir ese sentimiento por la empresa, tienen una unión y metas comunes.

El éxito de estas compañías no se mide sólo por el beneficio económico, y su visión de negocio tiene unos objetivos a largo plazo. Sí, son diferentes del resto y por eso, sus retos y desafíos también son distintos. Por ejemplo, en cuanto a financiación, captación de talento, planificación de la sucesión… y también en materia de innovación o digitalización. Teniendo en cuenta la actual era digital, los empresarios reconocen su importancia, pero algunos expertos señalan que falta determinación para afrontar estos desafíos.

Son muy pocas las empresas familiares que han decidido embarcarse en un proceso de transformación digital. La digitalización y las tecnologías virtuales son clave para mejorar la productividad y capacidad de diferenciación, pero también la competitividad dentro y fuera de España.

La crisis causada por el Covid-19 ha mostrado el potencial que este proceso transformador tiene en las empresas y ha sido clave para que pudiesen mantener su actividad y el control eficaz de la misma.

Hay que empezar a dar pasos sobre esta línea, adaptarse a las necesidades del negocio y satisfacer mejor las necesidades del cliente. Las herramientas digitales han permitido estar más próximo al cliente, mejorar la gestión de stock y anticipar nuevos modelos de negocio que pueden ir surgiendo. Para ello, se requiere preparación de personal.

Según un estudio elaborado por Deloitte, los empresarios coinciden en que este cambio afectará a su negocio y mercado en los próximos años –si no lo ha hecho ya- y más del 60% ya se está preparando para ello con planes de negocio estratégicos. Y precisamente ahí, en esas dos claves –formación y plan estratégico- radica su adaptación. Más del 85%, de acuerdo al mismo estudio, cree que la disrupción supone una oportunidad y casi el mismo porcentaje considera que estas empresas saben entender el cambio.

Las organizaciones han de implantar el modelo bimodal: han de seguir ejecutando su modelo de negocio, pero dejando espacio para la innovación y la experimentación, el ensayo y el error. «Equivocarse no importa si rectificas a tiempo», defiende el presidente de Pikolin, que recomienda “equivocarse pocas veces y con poca trascendencia”.

La transformación digital es todo un reto y, en las empresas familiares, la incorporación de las nuevas generaciones puede facilitar este proceso. en una empresa familiar genera muchos cambios, afectando a algunos ámbitos, pero da nuevas oportunidades en otros, si se enfoca de manera adecuada. Por ello, es necesario explorar nuevos enfoques y estrategias en las que prime la innovación. Es esencial comprender la naturaleza del cambio, analizar las tendencias y necesidades del nuevo panorama empresarial, identificar las oportunidades, los retos o las problemáticas, pero manteniendo la cultura empresarial. Eso sí, con una visión de futuro abierta y clara sobre el sector, que tenga en cuenta unos planes estratégicos en la era digital. No se trata de adaptar el plan al modelo digital, se necesita de un plan que incluya una transformación más profunda y, por ende, un cambio de mentalidad al respecto.

Éstos son sólo algunos de los factores que podrían contribuir a una mejora en la competitividad de las empresas familiares en la era digital. Si la innovación y la adaptación se hacen de manera adecuada, estos cambios son una oportunidad para hacerse más fuertes en el sector.

Fuentes:
(1) La Neurona
(2) IES Business School University of Navarra